Saltar al contenido
MEIKO

AnálisisNuevo

Un director veterano: "la expansión del anime no es buena para quien lo dibuja"

Sunao Katabuchi, director de In This Corner of the World, denuncia que el crecimiento de la industria agrava las condiciones de quienes animan cerca de 100 títulos por temporada.

Ángel MascarellEditor de Meiko

20 de agosto de 20264 min de lectura

MAPPA

Sunao Katabuchi no es un crítico externo quejándose desde fuera. Es el director de In This Corner of the World y Mai Mai Miracle, y desde finales de junio es vicerrepresentante de la Anime Anshin Net Workers’ Compensation Insurance, una asociación creada específicamente para cubrir a trabajadores del sector. Cuando dice que el crecimiento de la industria del anime está empeorando las cosas para quien la sostiene, lo dice desde dentro.

Según recoge Nikkei, la industria produce hoy alrededor de 100 títulos por temporada. Esa cifra exige una densidad de líneas de animación cada vez mayor, y los estudios cubren la diferencia recurriendo a freelancers cuyas condiciones de trabajo, admite Katabuchi, ni siquiera conocen del todo.

El detalle que más incomoda

Hay un dato concreto en la denuncia que resume el problema mejor que cualquier cifra global: estudios publicando ofertas de trabajo en X dirigidas a personas sin formación previa. No es la anécdota de un caso aislado, es una consecuencia directa de necesitar más manos de las que el sistema de formación tradicional puede producir.

A eso se suma un yen débil que complica la práctica histórica de externalizar animación al extranjero —una válvula de escape que llevaba décadas funcionando y que ahora sale más cara—, y ciclos de rediseño que generan un volumen de retrabajo que Katabuchi vincula directamente con el desgaste emocional del personal.

La frase que más pesa

Katabuchi advierte de que, en estas condiciones, la industria no puede “fomentar nuevo talento, preservar su historia, ni transmitir sus habilidades técnicas”. Es una manera precisa de decir que el problema no es solo el presente: es que se está quemando la cantera que sostendría el anime dentro de diez años.

Cuesta escuchar esto en el mismo momento en que el anime bate récords de audiencia global, licencias millonarias y presencia en plataformas que antes lo ignoraban. Pero ambas cosas son ciertas a la vez, y probablemente sean la misma cosa vista desde dos lados: el éxito comercial del anime en el extranjero es justo lo que empuja a producir más títulos con menos tiempo, y quien paga esa aceleración no es la plataforma que lo distribuye, es quien sigue dibujando fotograma a fotograma en Japón.

¿Te ha gustado esto?

Meiko Semanal: cinco cosas de anime que merece la pena saber. Los viernes.

Un correo por semana. Te das de baja en un clic.