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Akira Toriyama nunca quiso que Goku fuera un héroe
En una entrevista de 1997 con WIRED Japan, el propio creador de Dragon Ball admitió que el anime le dio a Goku una versión "de héroe justiciero" que él no había escrito así. Esto es lo que dijo, y lo que cambió.
Toei Animation
Goku no lucha por salvar a nadie. Lucha porque quiere pelear contra tipos fuertes. Eso lo dijo Akira Toriyama, no un usuario de foro discutiendo sobre canon.
Fue en 1997, en una entrevista con WIRED Japan que lleva casi treinta años circulando entre quienes se han molestado en traducirla. Le preguntaron por la motivación de sus personajes y contestó sin adornos: Son Goku no pelea por el bien de los demás, pelea porque quiere enfrentarse a rivales fuertes.
El “héroe justiciero” que nunca escribió
Y añadió algo más incómodo todavía: que desde que Dragon Ball se convirtió en anime, siempre le disgustó el retrato de “héroe justiciero” que le dieron a su personaje.
Toriyama se describía a sí mismo como una persona “extremadamente retorcida”, y escribía a sus personajes con ese mismo filo. Quería que Goku tuviera el veneno de alguien que solo busca ser más fuerte que ayer, tan puro en esa obsesión que casi no queda sitio para nada más. El anime, dice él, se quedó con la pureza y le quitó el veneno.
Es una distinción que cambia bastante cómo se lee toda la serie. El Goku manga no ignora a su familia por despiste: la ignora porque hay alguien más fuerte en algún sitio y eso pesa más. El anime prefirió no enseñarte esa parte.
Por qué esto importa treinta años después
Lo interesante es que Dragon Ball Super, ya con Toriyama supervisando directamente el guion, parece corregir el rumbo hacia el Goku que él tenía en la cabeza desde el principio: uno menos interesado en ser ejemplar y más en la siguiente pelea, aunque eso incomode a su propia familia.
Así que la próxima vez que alguien diga que Goku “es demasiado bueno para ser real”, vale la pena recordar que su propio creador pensaba lo mismo, y que pasó treinta años viendo cómo el anime pulía justo la parte de él que más le interesaba conservar.


